Principal

Correo de lectores

Diarios

Cartelera

Titulares

Foros

Clima

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-

Año II - Nº 10
Octubre - Noviembre 2003

Editorial

Entrevistas
Juan José Hernández
Por Conrado Yasenza
El Damero
Breve historia de la tortura en Argentina
Por Marcelo Benítez
Los jefes de la nada
Por Alfredo Grande
El Gaucho en la tinta Parte I
Eduardo Gutiérrez: Con acento a rebeldía Por Marcelo Luna
Charla con Alfredo Moffatt
Por Marcelo Rebón
Ajo y Limones:
zona literaria y misceláneas
Diálogo del Poeta y la Parca:
Por Vicente Zito Lema
Mafalda
Por Marcelo Luna
Cuento:
"Estar en lo cierto"
Por Carola Chaparro
"El día de la Esperanza"
Fragmento
Por Mariano Carril
"Apropiación de las primeras necesidades"
Por José REPISO MOYANO
El ojo plástico
Presentación del libro de Augusto C. Ferrari
Por Conrado Yasenza
Batea
Libros:
"El Inquitante día de la vida"
de Abel Posse

por Carola Chaparro

Gacetillas de Prensa

Números anteriores

Distinciones

Biblioteca del Congreso de la Nación

Biblioteca del Congreso de la Nación


Propietarios y Directores

Marcelo D. Luna
Conrado A. Yasenza
José A. Borré

Diseño y Arte de Web

Icaro Digital

Registro de la Propiedad Intelectual 267822
Todos los derechos reservados
Queda hecho el depósito que marca la ley.
Copyright ©
2001- 2003

Buenos Aires
República Argentina

Recomiende esta publicación.

Si desea publicitar y apoyar este emprendimiento cultural, escribanos

Batea

El inquietante día de la vida

De Abel Posse / Emecé Editores

Por Carola Chaparro

Lo mejor (y quizás por eso más triste) de esta novela genial es aquel país que la Argentina prometía ser en los ochenta. Todo estaba por hacerse y las grandes extensiones de estas tierras generosas con los extranjeros se abrían desde el Hotel de los Inmigrantes hasta donde ellos quisieran llegar. Lo peor es tener las pruebas de que nada de eso resultó como lo soñaron.
Posse elige a un personaje, Felipe, que al despertarse con una enfermedad presumiblemente mortal en su Tucumán natal, debe trasladarse a Buenos Aires para la cura. Deja atrás a su mujer, Santo ("la más buena del mundo) y a sus ocho hijos. El es un barón del azúcar, no le falta nada y comparte la euforia de los ochenta, codeándose con Sarmiento, Roca, Alberdi y Mitre. Quiere, como ellos, arrancar a la nación del desierto y convertirla en un gran país.
Buenos Aires lo recibe con su gama de olores y personajes, de historias y expectativas. Pero como no es suficiente se trasladará a París, a las manos sabias de Madame Blavatski y a las ideas del poeta desconocido llamado Rimbaud.
Es notable la recreación de época que consigue el autor, la detallada documentación que realizó, la naturalidad con la que sus protagonistas toman la palabra. Con lo que la experiencia de leerla resulta, más que exquisita, iluminadora.

Por Carola Chaparro

Su Opinión sobre esta nota:
E-mail F
Nombre y apellido:
Ciudad:
País:

Soporte y Administración de Web: aborre@icarodigital.com.ar
Copyright © 2001- 2003 www.icarodigital.com.ar

Todos los derechos reservados


Bannerlandia