Plaza de mayo - Diario La Opinión
- 13 de octubre de 1973
Siguiendo cualquier columna de las que transitaban por Reconquista,
25 de Mayo, San Martín o el Bajo, se desembocaba siempre en Plaza
de Mayo. A eso de las nueve de la mañana de ayer, cualquiera
de esas calles, flanqueadas por centrales bancarias y por austeras compañías
navieras británicas o escandinavas, fueron caja de resonancia
para la múltiple gama de consignas peronistas. Antes de converger
las columnas sobre la plaza, los estribillos mantenían todavía
su carácter unitario: Perón o Muerte y Mon-to-ne-ros eran
voceados por San Martín y Reconquista, en boca de muchachos y
chicas que portaban carteles de Juventud Peronista; por el lado del
sur, desde Defensa y Balcarce otros grupos originados en la zona de
la CGT de la calle Azopardo limitaban sus cánticos a un simple
Ar-gen-ti-na o a la reiterada entonación de la Marcha Peronista.
Entre ambos grupos, La Opinión seleccionó a unos cuantos
militantes para preguntarles qué cosas concretas esperaban a
partir de la toma del mando por el general Juan Domingo Perón.
Así sonaron las respuestas más interesantes:
Periodista (a una chica que llevaba una de las varillas de un cartel
FAR-Montoneros): ¿Cómo se siente en este día?
Respuesta: El día es el más completo y feliz al que
un peronista puede aspirar. Para nosotros, muchos años de lucha
culminan hoy. (La chica sale corriendo, porque la columna está
muy avanzada.) Creemos que Perón nos conducirá a la liberación
definitiva... Por eso estamos tan contentos...
Dos cuadras más lejos pasan por las escaleras de la Catedral.
Paradas en la vereda, dos mujeres, de unos cincuenta y cinco años,
conversan. Una está llorosa.
Periodista: Usted parece estar contenta, pero su compañera
está llorando. ¿Me podría explicar un poco qué
les está pasando?
Mujer 1: ¿Qué nos está pasando? Ahora se va a
arreglar todo. Con Perón en el poder, se va a arreglar todo...
Periodista: ¿Cómo todo? ¿El general puede arreglar
todo, sin la ayuda del pueblo?
Mujer 1 (después de una larga pausa): Él puede, vaya
si puede... ¿A usted le parece que lo que hay acá no es
pueblo? Y si el pueblo viene, es porque confía en el general,
¿o no?
Periodista: Sí, claro...Pero a lo mejor el general espera algún
tipo de ayuda popular...
Mujer 1: No va a hacer falta con este hombre en el gobierno, todo
va a salir bien. Todo.
Periodista (a Mujer 2, llorosa): ¿Y usted, señora, por
qué es que está llorando? ¿Está emocionada?
Mujer 2: Emocionada sí, claro que estoy emocionada, pero también
estoy con un poco de rabia.
Periodista: ¿Rabia, por qué?
Mujer 2: Por la nena. Mi nena está en el Instituto de Danza
del Colón. Y ayer hicieron la selección, porque esta noche
el general va a la función donde dan El lago de los cisnes. Pero
antes del ballet, hay un número donde las nenas hacen la bandera
argentina. Algunas van vestidas de celeste, otras de blanco, y así
forman la bandera.
Periodista: ¿Y qué le pasó a su nena?
Mujer 2: No entró en la selección. Yo estoy con la sangre
en el ojo. Si es necesario, lo voy a ver a Embrión o al general
mismo para que la nena baile. Soy tan peronista como cualquiera.
A la altura del Banco de la Nación, sobre Rivadavia, está
detenida una imponente columna de la Juventud Peronista, Regional 1.
De vez en cuando, pasan algunas chicas con pequeños gallardetes
de Juventud Peronista de la República Argentina, la que se dice
responde a José López Rega. La columna les grita piropos,
pero también, entre risas, acusaciones de R.A. infiltradas...R.A.
infiltradas.... Una voz, más potente, grita: A ver,
compañeras de R.A. ¡Infíltrense un poco más,
que están muy buenas!. Entonces, el bombo de Regional 1 comienza
a sonar.
Periodista: Ese bombo es enorme... ¿Cuánto mide?
Muchacho de JP: Es el bombo más grande del mundo. Tiene 2,80
metros de diámetro. Además, le pusimos rueditas, porque
si no, no lo podíamos llevar...
Periodista: Y las mazas, ¿con qué están hechas?
Muchacho de JP: Son de madera, pero les pusimos tela de vendas para
que resuenen mejor.
El bombo atruena de modo increíble. Su caja está cruzada
por la inscripción Los Montonero´s Fans. Reg. 1. El golpe
rítmico del bombo queda puntuada con otros ritmos, binarios y
ternarios, producidos por bombos más pequeños accionados
alrededor del bombo gigante.
Muchacho de JP: Estamos haciendo toda clase de variaciones. ( Se saca
la camisa y se la anuda alrededor del pantalón.) Un poco de bossa
nova, un poco de Jimmy Hendrix... Los cantitos salen mejor.
A las 11.30, aproximadamente, se entabla la primera guerra de consignas.
Del lado de Hipólito Irigoyen, las columnas de la CGT entonan
a voz en cuello Ar-gen-ti-na... Ar-gen-ti-na... Desde Rivadavia, JP
responde Mon-to-ne-ros... Mon-to-ne-ros... La repartición de
sílabas es idéntica; al superponerse, ambos cantos se
anulan. En esos casos, el bombo más grande del mundo es de utilidad
incalculable: aunque la consigna ya no se oye, el bombo sí.
En la esquina de Reconquista y Rivadavia un hombre gordo aprieta debajo
de su axila un diario enrollado. Hace lo imposible por esconderlo.
Periodista: ¿Usted es peronista?
Hombre: ¿Y usted qué es?
Periodista: Yo soy periodista. Repito:¿Es peronista?
Hombre: Usted a mí no me pregunte. Yo le pregunto a usted qué
ideología tiene.
Periodista:...(Aquí el periodista le profesa sobre la ideología
que profesa) ¿Pero por qué es tan agresivo? Sólo
le estoy preguntando si es peronista.
Hombre: Sí, preguntan, preguntan. Ustedes siempre preguntan.
¿ Y cómo no voy a ser peronista? ¿Le parece que
lo que hay aquí no es pueblo? Entonces, ¿cómo no
voy a ser peronista?
Periodista: Bueno, aquí podría haber pueblo peronista,
pero usted puede tener otras ideas. (Apuntando el diario enrollado.)
Como me parece que está leyendo La Prensa...
Hombre: ¿Y qué hay con eso? ¿No puedo ser peronista
y leer La Prensa. A mí qué me importa si los patrones
de La Prensa son gorilas o no. Me interesa que es un diario serio, que
siempre dice la verdad. La verdad para todos, para los peronistas y
los gorilas. Pero ustedes, los de la radio y de la televisión,
no quieren entender que verdad hay una sola: que Perón es grande.
Sí, señor... Grande.
A la 11.20, los parlantes anuncian un comunicado de la Policía
federal. El sector de la JP chifla cuando se menciona a la institución.
El parte advierte que no deben tomarse las bebidas envasadas en unos
globitos color naranja, porque son peligrosos. Más de veinte
personas fueron retiradas de la plaza después de tomar esa especie
de gaseosa.
Comentarios después del comunicado policial: Esos hijos
de p... Siempre se las arreglan para j... al pueblo trabajador...Hay
que lincharlos...
Los grupos sanitarios de JP van sacando del medio de la muchedumbre
a una cantidad de personas desmayadas. Dos muchachos se acercan al periodista.
Muchacho 1: ¿De qué diario es?
Periodista: De La Opinión.
Muchacho 1: Somos estudiantes. ¿Podemos hacerle una declaración?
Periodista: Como no...
Muchacho 1: Somos de la JUP -Juventud Universitaria Peronista-. Queremos
decirle que hoy es un día glorioso, pero es sólo otra
batalla ganada antes de la conquista definitiva del poder.
Periodista: ¿Cuál es la conquista del poder?
Muchacho 1: La última, la final... Nosotros, lo de Puigrós
lo hemos vivido como un triunfo, porque demostró nuestro poder
de movilización. Este acto mismo, si no fuese por la JP y por
JUP, no pasaría nada... Es lo mejor que tenemos, el poder de
movilización.
Periodista: ¿Pero ustedes piensan que hay enemigos infiltrados
en el Movimiento?
Muchacho 1: Claro que hay infiltrados, pero los vamos a combatir...
Como se combate dentro de un movimiento. No yéndose del movimiento,
sino peleando desde adentro. Y el general Perón es nuestro líder.
Un conductor real, no ficticio, eso es lo que es el general... No como
esos burócratas que se la tiran de conductores... Las vamos a
ganar, todas las batallas las vamos a ganar...
A las 12.55 aparecen el general Perón y María Estela
Martínez de Perón detrás del gran vidrio blindado,
en uno de los balcones. Los gritos son estentóreos y también
indiscernibles. Se percibe, sí, que Ar-gen-ti-na rivaliza nuevamente
con Mon-to-ne-ros: del lado de la Catedral el grito de Evita intenta
pujar con el de Isabelita, proferido desde Hipólito Irigoyen.
El bombo trabaja a gran velocidad; todo el sector de JP comienza a saltar
con los torsos desnudos, al compás de El que no salta es un gorilón...
Sentado sobre una de las salientes del edificio de la Curia, los mira
un hombre canoso. Con la mano derecha en alto, hace el signo de la V.
Está conmovido. En cierto momento, se saca el pañuelo
negro anudado a la garganta y lo empieza a agitar.
Periodista: ¿Qué le parecen estos muchachos?
Hombre canoso: Los muchachos son bárbaros. Yo, mucho no los
entiendo, a veces. Hoy se vinieron con las vinchas en la cabeza (unas
vinchas celestes y blancas que lleva en la frente casi toda la JP).
Son muchachos locos, pero quieren la cosa buena... Yo soy un peronista
de los de antes. Mire, para mí, al general no se lo puede discutir...
El general es lo más grande que hay... (Mira de reojo el grabador
del periodista) ¿Está prendido el aparato? Bueno, téngalo
bien prendido para que se grabe lo que voy a decir... Este país
va a salir adelante, con la ayuda de Dios y del general... De los dos...
Aunque, ¿qué quiere que le diga? Hablando con la mano
en el corazón, confío más en el general que en
Dios.