La subjetividad y sus límites;
Influencias en la investigación.
El psicoanalista Gregorio Kazi, reflexiona en este
artículo sobre las relaciones establecidas entre Investigación Periodística
y Psicoanálisis. La dicotomía sobre la cual se forja el arco argumentativo
del texto, plantea confrontar discursos y prácticas de saberes hegemónicos
con el cuestionamiento de lo obvio y la articulación de esos saberes
en el ámbito de la investigación grupal. Sólo de esta manera es posible,
según Kazi, construir conocimientos ligados al campo concreto de lo
colectivo.
En 1986,al llegar al Hospital Borda para continuar el trabajo comenzado
por Vicente Zito Lema en relación a los grupos operativos e intentar
dirigir y publicar la revista "Desbordar"( hecha desde el
hospicio), se asistía a un proceso de resignificación
de toda la exigencia tanática, funesta, horrenda de la dictadura
expresada en el enunciado: "el silencio es salud", que si
se quiere es una de las prácticas vectores de la psiquiatría
argentina, la imposición del silencio. Por suerte había
compañeros que habían apostado a generar un marco de palabra
grupal, de modo que cuando nosotros llegamos allí ya existía
una práctica colectiva de búsqueda de la verdad, no sólo
individual sino de tejido vincular entre los pacientes que se hallan
devastados tanto por lo social como por lo individual en lo institucional.
"Tríptico" Carlos V. Internado del
hospital Borda 1998 - Carbonilla sobre tela 100 x 80 cm.
Podríamos decir entonces, que la cuestión de lo grupal
y lo individual no sólo se da en el hospicio. La Facultad es
otra de las patas del modelo de reproducción y control social,
de estigmatización de los sujetos respecto del modelo hegemónico,
y de lo que se espera de los sujetos en su intervención posterior
dentro del campo social. Es decir, tenemos que preguntarnos si la Facultad
es un ámbito de reflexión crítica o de reproducción
de un conocimiento mayormente abstraído de las condiciones concretas
de existencia de todos nosotros que, por lo tanto, lleva a aceptar pasivamente
las normas establecidas socialmente respecto a nuestro quehacer como
trabajadores de la comunicación social.
Un
detalle interesante: Tanto en los hospicios y en las cárceles, como
en las fábricas, en el nacimiento del capitalismo como institución
social normativizante de los procesos sociales subjetivos y de intercambio
de producción, se establecía el modelo panóptico que
todavía sigue representado en las ventanitas de las puertas de las
aulas, las cuales se encuentran también en los hospicios, en las
cárceles y en las fábricas. Por medio de estas ventanas alguien
que desee vigilar y agenciar, tiene esa retícula para controlar lo
que nosotros estamos haciendo allí adentro.
Estoy tratando de hacer un pequeño punteo de emergentes, detalles,
intersticios mayormente residuales que son fundamentales para cualquier
tipo de investigación, sea una investigación al respecto
de la subjetividad, al respecto de los vínculos, de los grupos,
de las instituciones o del campo social. Fijarse, entonces ,en las lateralidades
- esto lo enseña Foucault- de circulación discursiva,
de circulación de prácticas, de saberes y de sentidos.
Si no hay una articulación crítica entre esas instancias
que se dan tanto a nivel singular como también a nivel vincular,
grupal ,institucional y social y que aparecen en todos estos planos
y en cada uno de nosotros como fragmentados; si no los articulamos en
una investigación , no estamos haciendo más que reproducir
lo que se llama discursos y prácticas de saberes hegemónicos,
que es el saber y la práctica de la alienación, de la
producción de sujetos acríticos reproductores de una verdad
revelada que no construimos desde la práctica.
La primera sugerencia: El trabajo grupal sugiere la recuperación
de la construcción casi artesanal y siempre parcial de la verdad
de los sujetos históricos. Esto no se puede hacer en ningún
otro ámbito que no sea bajo la práctica grupal.
A propósito de lo dicho, los modelos hegemónicos de producción
investigativa tienen distintos ámbitos epistémicos de
construcción de conocimiento. Mayormente son producciones acríticas,
supuestamente desprovistas de lo valorativo e ideológico del
sujeto y que traducen "la verdad" a secas; una verdad total
a la cual nosotros tenemos que alinear. No hay interrogación
posible ante ese modelo positivista de producción de conocimiento.
Cuando uno habla de investigación periodística, se la
considera, por lo general, como una investigación no productora
de conocimiento, como un sub-conocimiento, como un saber de la inmediatez,
de lo efímero; es decir, el modelo de saber representado por
los filósofos de la posmodernidad, con Lyotard y Vattimo a la
cabeza, donde la suposición es que todo lo que podemos lograr
hacer objetiva y concretamente, es algo así como el saber abstracto
que procuraba Hegel, es el saber de la totalidad abstraída de
las condiciones objetivas de existencia, desvinculada de la historia
concreta en que esos sujetos están produciendo. Esto es imposible
de realizar.
Una de las primeras cuestiones que tenemos que ver en el campo de las
investigaciones son las determinaciones concretas de cada uno de los
sujetos que están abordando un objeto problemático de
conocimiento, porque si no lo que se establece son siempre relaciones
dilemáticas entre el saber y el no saber, la palabra y el silencio,
el espanto y la felicidad. Entonces, poder introducir todas estas variables
abstractas y ver como se anudan al campo concreto de existencia de los
sujetos que están investigando.
El saber nunca es saber de la totalidad, nunca es un saber de la abstracción,
siempre es un saber de lo abstracto ligado al campo de lo concreto,
nunca es un saber individual sino colectivo, siempre es un saber construido
desde la interdisciplina, buscando la utopía de la transdisciplina.
Esto es, el saber se construye desde la parcialidad y paradojalmente
desde lo colectivo, y desde allí quién sabe se encuentren
los jirones nunca completos de la verdad histórica de los sujetos
que están produciendo ese conocimiento.
Una de las características de este campo social perverso es la
inversión absoluta de las categorías de verdad. Horacio
González ha trabajado muy lúcidamente en la construcción
del saber periodístico, en relación a todo lo que aporta,
por ejemplo Shakespeare, al respecto de la inversión perversa
del surgimiento en Hamlet de la locura para que devenga la verdad. Todo
aquello que transcurre por detrás de la escena central sea acaso
lo que se silencia en la centralidad de los contactos humanos. Aquello
que aparece como práctica de liberación de los sujetos
acaso indique las condiciones de esclavitud del sujeto. Cualquiera que
desee construir efectivamente algo en el campo de la investigación,
dentro de los términos antes explicados, debe ser un gran cuestionador
de lo obvio.
Subjetividad y obstáculos epistemofílicos.
Siempre hay una pretextualidad, condiciones apriorísticas; determinaciones
históricas, sociales, subjetivas e institucionales. Al tomar
la idea de si es necesario conocer la historia individual de Foucault
para leer la investigación que realizó acerca de la historia
de la sexualidad, podría decirse que no puede creérsele
a Foucault ya que éste no reveló lo que hoy, desde la
construcción crítica del conocimiento de las ciencias
sociales, implica develar el régimen de motivaciones de un sujeto
respecto del objeto de conocimiento. No es que interese saber mórbidamente
acerca de la sexualidad infantil de Foucault, acerca de su internación
psiquiátrica, al respecto de la reclusión en cárceles
por haber sido acusado de desviado, sino que a través de estos
datos se comprende históricamente por qué aborda desde
un marco epistémico, absolutamente diferente al instituido en
forma hegemónica, el trabajo de sus propios obstáculos
epistemofílicos, que Freud marca y Pichón Rivière
retoma . Los obstáculos epistemofílicos, que todos tenemos,
son apriorísticos y nos están determinando para poder
abordar de un modo más espontáneo y no tan inhibitorio
cuando se está tratando de revelar palabra, haciendo tarea-silencio.
Conocerlos permite una mayor comprensión, ya que refiere al sitio
desde el cual el investigador parte para abordar su trabajo. Se puede
discutir si es necesario o no explicitar las motivaciones subjetivas
pero sí es imprescindible tenerlas muy presentes internamente
cuando se inicia una investigación.
Exposición realizada en el Taller Seminario de Investigación
Periodística, realizado en la Facultad de Ciencias Sociales de
la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.