Director : Alain Resnais
Guión : Marguerite Duras
Fotografía : Sacha Vierny y Takahashi Michio
Música : Georges Delerue y Giovanni Fusco
Montaje : Henri Colpi, Jasmine Chasney y Anne Serraute
Ingenieros de Sonido : P. Calvet, R. Renault y Yamamoto
Producción : Sacha Kamenka y Shirakawa Takeo
Productoras : Argos Films, Como Films, Daiei Motion Picture y Pathe
Overseas Productions
Intérpretes :
Enmanuelle Riva (Ella), Eiji Okada (El), Stella Dassas (La madre), Pierre
Barbaud (El padre), y Bernard Fresson (El alemán).
El film de Resnais, Hiroshima mon amour, realizado a partir del guión
escrito por Marguerite Duras, combina dos elementos que la tornan particular
en su abordaje de lo real: la ficción y los registros documentales
de los horrores causados por la bomba atómica lanzada sobre Hiroshima.
A esta combinación, Duras la definió como "falso
documental".
En cuanto al enfoque de la línea argumental, esta se centra en
un tema tan universal como el amor. Pero esta universalidad temática
se encuentra enriquecida en el film, primero, por el hecho de ubicar
la historia en Hiroshima, con todo lo que ello implica para la culpa
occidental, y segundo, por dos manifestaciones o expresiones fundamentales
para el desarrollo de la misma, a saber: la memoria y la identidad.
Estas dos expresiones están jugadas desde dos planos espacio-temporales:
por un lado la experiencia individual ( el amor presente y el amor pasado),
por el otro, la experiencia colectiva (hiroshima y la bomba nuclear).*
Ahora bien, ¿de qué habla Hiroshima mon amour?. Bueno,
de la necesidad de recordar y de procurarse una identidad que no se
posee o se ha olvidado - personal, geográfica (la Nevers en Francia).
Entonces, la condición de posibilidad para el olvido es la memoria,
y en la experiencia del recuerdo se sustenta la memoria individual y
colectiva.
Así, la extensa cadena de recuerdos - flashbacks de un introspección
muda y casi autista - logra entretejer, a lo largo de todo el film,
estos elementos, sumados a la pérdida del amor, para orientarlo
hacia la reconstrucción de la memoria histórica que se
resiste a ser olvidada.
* Mabel Itzcovich en cien años de cine, Revista La Nación.
Por Conrado Yasenza