Reportaje a Ezequiel
Fernández Moores, jefe de deportes de
ANSA para Latinoamérica. Bar El pétalo,
Corrientes y San Martín, 9 de agosto
de 2004
P: ¿Te pueden
echar de tu trabajo porque no publicaste
una noticia que sí publicó otra agencia?
E.F.M.: No, no. Hay agencias que viven muy pendientes
de la competencia. Muy pendientes sobre
los temas que se pierden. Por ejemplo:
nos perdimos tal tema que fue tapa de
tal diario, Reuters publicó tal cable y nosotros no; ¿qué pasó? Hay agencias
que se manejan con ese sistema y crean
una presión muy grande sobre el laburante.
Pero en Ansa eso no sucede.

P:
Siempre hay muchos periodistas cubriendo
los mismos temas, ¿eso no produce una
homogeneización de la información?
E.F.M.: Es inevitable que los periodistas vayan a los
mismos lugares porque, por ejemplo,
en Atenas son los juegos olímpicos y
tenés que mandar gente; o Kirchner cita
a una conferencia de prensa con agencias
internacionales y tenés que estar. Estar
en el mismo lugar no me parece grave
y es hasta lógico que ocurra. Si hay
cien medios va a haber cien periodistas.
A mí lo que me asusta es la homogeneización
del discurso, que haya un discurso único.
Pero para eso estamos los periodistas,
para chequear, para contrastar, para
pensar la noticia. Y ahí es donde se
verá la ideología del medio, la ideología
del periodista o la profundización o
los límites de cada uno.
P:
¿Vos cómo te sentís en tu trabajo?
E.F.M.: En Ansa se trabaja con bastante comodidad, y si
vos pudieras revisar temas muy delicados
para la cobertura internacional, como
por ejemplo la invasión a Irak, donde
la agencia fue muy cuidadosa para evitar
el uso de términos como “fuego amigo”,
“daño colateral” y hasta “guerra en
Irak”, bueno, en todo ese tipo de expresiones
que definen ideologías, Ansa es muy
cuidadosa. O también en el tema Venezuela,
que es muy sensible internacionalmente
y donde parecería que el establishment
de la prensa internacional está alineado
con que el tirano Chávez gobierna Venezuela
y que la oposición son los demócratas
que quieren un país mejor. Ese es un
discurso muy impuesto y si uno presta
atención puede ver que Ansa es muy cuidadosa
para no caer en ese tipo de expresiones.
P:
¿Ansa es una agencia estatal de noticias.
?
E.F.M.: Es una agencia de capitales mixtos formada por
el estado italiano y los diarios.
P:
¿Se podría establecer un paralelo con
Dyn (Diarios y noticias) en la Argentina?
E.F.M.: Sí, se podría, porque Dyn también es una sociedad
mixta. Pero no creo que en Italia haya
un monopolio tan importante como el
de Papel Prensa, especialmente en el
caso de Clarín. Me parece que la dependencia
de Dyn a un solo diario puede ser mayor.
Aún cuando el Corriere de la Sera es
un periódico muy poderoso en Italia,
la Stampa de Turín es también un diario
poderoso y el Messagiero de Roma también.
Por eso hay un juego de poderosos que
no le permite a uno solo dominar el
juego. Pero es inevitable, los medios
más poderosos son los que representan
el discurso del poder, y son muy sensibles
a todo lo que joda al poder. Con todo,
la agencia de noticias internacional
tiene que tener un discurso más democrático,
más abarcativo, aunque desconozco lo
que pueda suceder dentro de Italia -tal
vez haya tremendas presiones, tremendos
códigos de censura, etcétera-. No te
lo sé decir porque no trabajo en Italia.
En Latinoamérica, que es donde yo trabajo,
estoy cómodo.
P:
Se puede pensar que es muy difícil que
lo que sucede en Latinoamérica o en
la Argentina afecte las estructuras
de poder de Italia…
E.F.M.: Mirá, te voy a dar un ejemplo del deporte que
es el tema que yo manejo: El premier
(primer ministro) italiano es Berlusconi
y, a su vez, es patrón del Milan. Berlusconi
ha hecho leyes desde el gobierno que
favorecen al fútbol, o sea que se favorece
a sí mismo. Y esto así como te lo digo
pude decirlo sin problemas en el texto
mismo. Nunca tuve problemas para hablar.
No sé si porque es deporte, no sé si
es porque en Italia nadie lee los cables,
pero yo tengo absoluta libertad para
laburar.
P:
Ya que ingresamos al increíble mundo
del deporte y sus inevitables marañas
con el poder, ¿creés que Ducatenzeiler
(Presidente del Club Independiente de
Avellaneda) pudo haber comprado el campeonato
para Independiente?
E.F.M.: A ver… Ducatenzeiler por sí solo, no. Ducatenzeiler
en sí, dentro de la estructura dirigencial
argentina es un cuatro de copas, esta
es la realidad, y lo digo con todo respeto,
incluso hacia él. Cuando Ducatenzeiler
dijo lo que dijo, estaba implícito que
él contaba con el apoyo de la AFA, porque
él hablaba de árbitros a favor. ¿Quién
designa los árbitros?. No los designa
Independiente, los designa la AFA, con
lo cual estaba hablando de una complicidad
con la AFA en esa conquista de Independiente.
P:
Y a vos te parece probable que haya
sucedido
E.F.M.: Probable sí.

P:
Bueno, sin asegurar que en la Argentina
ya se hace, del primero al anteúltimo
sospechamos que es muy posible que se
pueda comprar un campeonato...
E.F.M.: Me gusta una frase que usan los norteamericanos:
“el deporte es demasiado negocio para
ser sólo deporte, pero a su vez es demasiado
deporte para ser sólo negocio”. Yo creo
que es difícil arreglar todo, pero creo
que no es difícil arreglar partes. Hoy
acabo de hacer un despacho que dice
que la justicia italiana inició la investigación
de 33 personas –entre jugadores, dirigentes
y entrenadores-, y a 13 clubes por sospechar
arreglo de resultados, en vinculación
con las apuestas clandestinas que toma
un camorrista napolitano. La Procaduría
italiana intervino teléfonos de jugadores,
dirigentes y entrenadores, en base a
una denuncia que recibió, y la sospecha
es directamente de arreglo de partidos
en la Serie A, en la Serie B y en la
Serie C…
Milan es, por lejos, el equipo
más beneficiado por los árbitros: En
la última temporada hubo fallos escandalosos.
Así como la temporada anterior había
sido beneficiada Juventus. Juventus
es el poder de la Fiat, la familia Agnelli;
Milan es el poder de Berlusconi, el
premier italiano. No creo que sea casual
el beneficio. Pero también sucede en
el fútbol argentino donde hubo resultados
convenientes con dos equipos que jugaron
sin cruzar la mitad de la cancha; o
en el último mundial, donde Brasil fue
favorecido de manera clara. Y la protección
para el dueño de casa, Corea del Sur,
fue escandalosa. ¿Cuándo Corea del Sur
va a volver a salir cuarta en un Mundial?.
Si todo me hace pensar que los periodistas
sabemos un 20 por ciento de todo lo
que ocurre, por qué no voy a poder pensar
que existe el arreglo. Es más, si se
pueden arreglar leyes en el Senado ¿por
qué no se van a poder arreglar partidos
de fútbol?.
P:
Siempre recuerdo que Macri, al comienzo
de su mandato en Boca, quería arreglar
los problemas con los jugadores igual
que hacía con los empleados de sus otras
empresas, pero finalmente reconoció
en forma pública que “los jugadores
eran un tipo muy especial de empleado”,
porque eran “populares y los quería
la gente”.
E.F.M.: Ahí Macri se dio cuenta que no podía tratar a
los jugadores de Boca como a los empleados
de SOCMA. No podía mandar un telegrama
de despido sin que nadie se enterara.
Él se tuvo que bancar que los jugadores
se pusieran remeras en el vestuario
que enfrentaban a la patronal de una
manera abierta y televisada a todo el
mundo. Él, como patrón, fue denigrado
y se la tuvo que bancar…

P:
Pero les hizo pagar el precio con el
destierro…
E.F.M.: Sí, pero con Bianchi se la tuvo que bancar, porque
se fue, lo dejó plantado delante de
todo el periodismo y al final lo fue
a buscar para pagarle toda la plata
que Bianchi quería ganar, y no lo que
él había decidido que tenía que ganar
Bianchi.
P:
¿Por qué creés que la misma noche que
Bianchi lo dejó plantado a Macri por
impertinente –y con toda la razón del
mundo-, Marcelo Araujo salió a defender
a Macri desde las cámaras de Canal 13?
E.F.M.: Creo que el periodismo adopta fácilmente el discurso
del poder. A veces esto ocurre con corrupción
de por medio, y todos sabemos que hay
periodistas que reciben dinero, a veces
de empresarios, a veces de senadores,
a veces de empresas. Pero a veces es
por mimetizarse con el poder, por querer
ser amigo del presidente, o por lo que
fuera. Tenerlo a Macri como fuente,
o como amigo, o como patrón, es interesante
en términos económicos.
P:
Sí, y el poder y los medios parecen
ser la misma cosa…
E.F.M.: Sí. Por un lado me parece que la debilidad económica
de los medios fortaleció esta dependencia
del poder, por otro lado, tenés al grupo
Clarín que es muy poderoso, un grupo
que juega al poder permanentemente.
Juega, desafía, es cómplice, lo que
vos quieras, a los roles que le quepan
en el momento: es opositor, es oficialista,
y muchas veces responde a los intereses
del diario, pero muchas veces también,
responde al poder. Hace unos días escuchaba
a José Nun, el filósofo, que decía:
-Tanta noticia sobre los cortes de calles,
tanta tapa de los piqueteros, que parece
que en la Argentina el problema son
los pobres, cuando el problema en la
Argentina son los ricos. Hablar tanto
de los pobres instala como eje central
de la problemática argentina a los pobres,
pero como el problema que impide el
desarrollo de la Argentina. Es impresionante,
en el país que tuvo la distribución
más injusta de la renta en los últimos
años –nunca en su historia la renta
estuvo tan mal distribuida-, decimos
que el problema son los pobres.
P:
Sin ir más lejos, los medios masivos
de comunicación, que tienen mucho dinero,
se convirtieron en un género menor,
pobre, en cuanto a transmisión de información.
E.F.M.: Me parece que, en las últimas décadas, fue cambiando
la propiedad de los medios. Si observamos
la globalización, la concentración de
los monopolios, hoy los grandes medios
están en manos de monopolios, que a
su vez, llegan del mundo del entretenimiento,
del mundo de la comunicación y del entretenimiento,
y me parece que también toman a la información
como entretenimiento. Hoy una noticia
no se publica si es importante, se publica
si es interesante. Y no estamos hablando
del interés público, estamos hablando
sencillamente de lo que es interesante.
La información es algo mucho más serio
que el entretenimiento, y si concebimos
la noticia como mero entretenimiento
estamos listos. Es lo mismo la Pradón
cayéndose del sexto piso que la corrupción
en el Senado. Pasás de un flash a otro:
-se cayó la Pradrón, por un lado, y
por el otro, corrupción en el Senado.
Parece que todo es lo mismo, y sabemos
que no es lo mismo. Parece que todo
es entretenimiento, que estamos en el
mundo del entretenimiento y eso es terrible.
Algunos periodistas estamos luchando
contra eso, si quieren entretener, que
a mí no me llamen, que la llamen a Panam.
Aún sabiendo que la noticia debe ser
atractiva no me como la galletita del
entretenimiento. ¿Qué,
es aburrido informar sobre la corrupción?
¿Por qué nos enseñaron que es una mala
noticia?. Al contrario, es una buena
noticia para la gente el saber que hay
corrupción, porque tal vez los dineros
públicos queden en mejores manos. Pero
te etiquetan las cosas: -No, es mala
noticia.
P:
¿Nunca te cansa la rutina de tu trabajo?
E.F.M.: Y, como en todos los trabajos, hay muchas cosas
que uno hace porque es el trabajo. Pero
creo que siempre hay dos o tres notas
por día que me justifican la jornada
laboral, en términos personales. En
veinticinco años de trabajo tengo una
cantidad infernal de notas escritas
y no me arrepiento de lo escrito. Pero
a veces tengo que entregar notas semanales,
en dos o tres medios que te piden la
misma nota al mismo tiempo, entonces
les aclaro: -Mirá que no tengo dos o
tres opiniones sobre esto. Y entonces
me dicen bueno, cambiá las palabras.
Y te repetís y ésto me pudre. Después,
tener que entregar sí o sí: ¿y si no
tenés nada para decir?. ¿Por qué los
diarios tienen que tener todos los días
44 páginas?. ¿Y si ese día hubo más
noticias?. ¿Y si hubo menos?. ¿Por qué
los noticieros duran una hora?. ¿Por
qué hay canales de cable que te dan
noticias 24 horas por día?. Cuando asaltan
un almacén, en un rato lo ves seis veces.
Ya no es más un almacén, parece que
son todos los almacenes de Buenos Aires.
¡Ay, qué inseguro que es Buenos Aires!... Es un mecanismo muy perverso el que decide
qué es noticia.

P:
¿Irías a la cancha con tu familia?
E.F.M.: No, no iría, a no ser que yo sepa que va a ser
un partido muy tranquilo…
P:
Sí, por ejemplo, Banfield – San Pablo
E.F.M.: O Boca con algún equipo colombiano por la Libertadores…
P:
No pensás que esto refleja lo que pasa
en la sociedad con la exclusión de la
gente de los lugares públicos
E.F.M.: Sí, el fútbol se convirtió en un sitio de mafia.
Si vas a la cancha en auto sabés que
lo tenés que dejar en un lugar que te
lo cuida la barra brava, que tenés que
dejarle dos mangos; es un ámbito de
mafias que controla todo. Hay zonas
liberadas para que se maten, y en algunos
casos, zonas liberadas para la merca
(cocaína). Entiendo que los dirigentes
tienen que vivir una situación difícil
si quieren dejar de entregar entradas
o procurar favores para las barras,
porque si no enseguida llega el llamado
que los advierte: - Mirá que sabemos
a qué colegio va tu hijo, etc., etc.
Entiendo esa problemática, ahora, ¿por
qué no se unen entre ellos?.
P:
A mí me parece que las barras bravas
son un tema policial y no social.
E.F.M.: Por eso te digo que los dirigentes deberían unirse
entre ellos y hacer un reclamo colectivo
por las extorsiones o por lo que sea,
pero qué pasa, los tipos te dicen: -Lo
que pasa es que algunos tienen el culo
sucio... Ah, bueno, entonces preparen
un reglamento que impida ser dirigentes
a quienes tengan el culo sucio.
P:
Da la sensación de que la complicidad
continúa y seguimos siendo una sociedad
asustada.
E.F.M.: A veces no sé si es únicamente un problema nuestro.
Cuando vienen periodistas del exterior
y me buscan para que les cuente sobre
la corrupción o la violencia en el fútbol
argentino, yo a veces me río. La violencia
y la corrupción del primer mundo son
del primer mundo, pero también son violencia
y corrupción. Por ejemplo, el Manchester
United, el equipo con mejor marketing
en el mundo, pertenece a dos irlandeses
que tienen una fortuna de origen dudoso,
hoteles en Islas Barbados, caballos
en Islas Caimán, esos negocios que son
siempre raros. Y el tipo que compraba
y vendía los jugadores durante más de
diez años en el Manchester United, era
el hijo del entrenador. Cuando los irlandeses
se dieron cuenta lo echaron: -Estos
no son negocios tuyos, estos son negocios
nuestros. Y el que hacía esto era un
sir, porque tiene título de Señor de
la corona británica, sir Alex Ferguson.
Y en el último clásico Lazio-Roma, entró
la barra brava a la cancha y suspendió
el partido. Esto pasó hace menos de
seis meses. Entró la barra brava y le
dijo a Totti (Francesco, ídolo de la
Roma) que habían matado un hincha y
que había que suspender el partido.
Pero era mentira. La policía dijo que
no mataron a nadie, el presidente de
su club le dijo también que no tenían
informes de ningún muerto. Era mentira,
pero le creyó más a la barra brava,
a Pistola, que al presidente y que a
la policía. Para el jugador valía más
la palabra del barra brava que la del
presidente y la de la policía. Los códigos
del fútbol tuvieron más valor que la
verdad. Es algo que pasa en todos lados.
P:
No hay más que leer los medios masivos
internacionales para comprobar que pasa
lo mismo en Portugal, en Brasil, en
Rusia...
E.F.M.: ¿Por qué Rusia es la nueva meca del fútbol?
P:
Eso me pregunto, ¿por qué?. ¿Por qué
Cavenaghi se fue a jugar a Rusia?
E.F.M.: Sabemos todos que en España y en Italia el escándalo
llegó al techo, saltó y ahora no da
para más, se dieron cuenta que era demasiado
lavado de guita, ya las cuentas se habían
ido al carajo, y ahora están en ese
tema de “adecentar” un poco los números.
(Adecentar: hacer más decente). Entonces
no tienen la guita de antes y aparece
el mercado ruso. Claro, ya sabemos que
en Rusia cayó el Muro y pasó algo. Y
todo el dinero que antes se manejaba
de una manera ahora se maneja de otra.
Hay testaferros que se quedaron con
ese negocio que es toda una necesidad
de blanqueo de dinero. Y bueno, entonces
el fútbol ruso compra a Cavenaghi en
once millones de euros.
P:
Yo no entiendo cómo Cavenaghi se va
a Rusia a jugar al fútbol...
E.F.M.: Sí, está bien, pero le dicen a un tipo: -Tenés
dos millones de euros por año...
P:
Sí, es convincente, pero yo ya pensaba
esto cuando se fue el burrito Ortega,
cómo te vas a ir a un lugar donde no
te podés comer ni una milanesa, donde
hace 14 millones de grados bajo cero,
donde no está la gente que querés y
que te quiere, y sin embargo resignan
todo por dinero aunque acá igual ganarían
mucho dinero.
E.F.M.: Sí, pero no tanta plata como en Turquía. Aparte,
capaz que también hizo la gran argentina:
bueno, voy allá un año y después los
cago...
P:
Pero terminó recagado. Bueno, te hago
la última pregunta para no quitarte
más tiempo ¿Por qué vendieron a Battaglia
en dos millones y medio de dólares y
sale el DT del club a decir: cómo lo
van a vender a éste tan barato?
E.F.M.: Recordemos que en el contrato de Bianchi estaba
establecido que cobraba porcentajes
por la diferencia que se produjera entre
la compra y la venta de los jugadores...
P:
Eso no lo sabía...
E.F.M.: Sí, el contrato tenía una cláusula que establecía
que él podía ganar más plata según la
diferencia que se establecía entre la
compra y la venta de jugadores
P:
Es una cláusula un tanto extraña...
E.F.M.: Se presta a distintos manejos. Por un lado, en
los clubes se sospecha que muchos jugadores...
P:
Ya se sabe que los técnicos cobran porcentajes
de los jugadores...
E.F.M.: Se sabe, entonces se propone una cláusula que
en vez de alentar el negocio de la compra
y venta de jugadores, se fomenten las
divisiones inferiores, fortalezcan jugadores
del propio club...
P:
Se blanquea una situación que siempre
se hace en negro...
E.F.M.: Y es más, favorece económicamente al club. Porque
no hago negocios exclusivamente para
mi bolsillo, sino que hago negocios
para una sociedad. Una sociedad empresarial
que es el club y el técnico –que es
un empleado de lujo del club-. Entonces,
no veo mal la cláusula. Cuando Bianchi
decía que Battaglia estaba mal vendido,
por un lado, cuidaba su propio mango,
y por otro lado, le estaba dando una
lección al periodismo, porque no lo
dijo ningún medio y era evidente que
estaba mal vendido. Entonces Bianchi
les está diciendo a los medios: -Lo
que ustedes no se animan a decir de
Macri, lo digo yo. Además, aparece la
sospecha de qué interés tiene Macri
con el Villarreal, porque muchos jugadores
de Boca han ido al Villarreal. Como
Macri ya tuvo intereses en España en
el Badajoz, entonces es legítimo que
uno sospeche que tal vez ese dinero
que fracasó en el Badajoz, pueda estar
en el Villarreal. La sospecha, por lo
menos, puede estar ahí. Y encima Boca
le vende jugadores más que baratos al
Villarreal. Bueno... la sospecha empieza
a ser algo más que sospecha.
P:
¿Se terminó la función social de los
clubes?
E.F.M.: ¿Cómo Luna de Avellaneda? (Película nacional en
cartel)
P:
No, como Independiente de Avellaneda.
E.F.M.: Aún hoy, con el desastre que es Independiente,
sigue teniendo un funcionamiento social:
tiene una escuela, mantiene muchos asociados
que van a hacer muchas actividades,
aún cuando esté el club en una situación
caótica. Pero te hablan del modelo europeo:
hagamos clubes privados, que son sociedades
anónimas. El tema no va ni por sociedades
anónimas ni por sociedades sin fines
de lucro, el tema va por ver qué hacés
con la compra-venta de jugadores. Por
ejemplo, Racing es una sociedad anónima,
ni siquiera es Racing, es Blanquiceleste
S.A. Bueno, el primer jugador que surge
con proyección internacional es Mariano
González, y a los pocos meses que surge,
lo venden en 800.000 dólares a un grupo
suizo. Ahora resulta que el grupo suizo
lo vende a Mariano González a casi cuatro
millones de euros. ¿Quién se quedó con
los tres millones de diferencia?. El
grupo suizo. ¿Por qué no se los quedó
Racing?
P:
¿Y por qué no se puede meter en cana
a un dirigente por esa maniobra?
E.F.M.: Bueno, ahora viene el juicio oral y público a
los dirigentes de Racing. Los tres últimos
presidentes que tuvo Racing. Habrá que
ver qué pasa con eso.
P:
¿Vos confías en la justicia?
E.F.M.: En la justicia como estructura tengo mis serias
dudas. Es como en el periodismo: sé
que hay periodistas buenos y sé que
hay jueces buenos; hay gente honesta.
Si no, qué nos queda. Hay gente que
trabaja bien. Fijate el juez Vergez,
que trabajó en el tema de la violencia
en el fútbol con mucha independencia.
O casualidad que estaba con indicios
como para procesarlo a Macri y a Barrionuevo
y termina yéndose de la justicia.
P:
¿Por qué entonces remueven o ascienden
o cambian a cualquier juez que parece
estar mostrando probidad?
E.F.M.: Si la justicia forma parte del poder, y el periodismo
forma parte del poder, listo, al poder
no le gusta investigarse a sí mismo.
Sí, hay periodistas independientes,
pero toda la estructura responde a grandes
grupos de poder. Por eso hay batallas
que podés dar y hay batallas que no
podés dar. A veces hay pequeñas batallas,
como por ejemplo la elección de palabras
a las que no nos obliga el poder y que
aceptamos dócilmente, pero son palabras
del poder. ¿Por qué voy a decir: se
flexibilizan las normas laborales?.
O, se moderniza la legislación laboral?.
Eso es precarizar, entonces por qué
no usamos el término que corresponde.
Esos son términos los impuso el poder,
pero, ¿me obligan a que yo lo escriba?.
No, yo de tonto lo estoy repitiendo.
Pero nosotros si le tenemos que contar
algo a alguien es a la gente, no al
poder.
P:
Debe ser por eso que nuestros mejores
periodistas tienen un perfil muy bajo.
E.F.M.: Cuando yo era jefe de deportes de Dyn, me dijeron
que por ser jefe no podía hacer una
huelga. Entonces yo quedé como el único
jefe que hacía huelga. No, qué jefe,
si yo soy empleado. Lo de jefe metételo
en las bolas, yo soy empleado y voy
a ir a la asamblea porque formo parte
del colectivo. Suponen que soy más capaz
y me pagan más; suponen no sé qué y
me ponen jefe. ¿Por qué si soy un laburante
como cualquier otro?. Entonces, ¿tengo
que decidir entre ser jefe o compañero
de laburo?. Bueno, yo elijo ser compañero
de laburo. Si querés ascender te tenés
que mimetizar con los intereses de la
empresa. ¿Por qué?. ¿Qué es eso?. Es
más, acabo de discutir con la empresa
por las horas extras que hay que pagar
por la cobertura de los juegos olímpicos.
¿Qué, tengo que decirle a un tipo: -Che,
vas a tener que trabajar un franco pero
no te lo pagan?. No sé, pero yo no puedo.
Yo me encargo de lo periodístico y puedo
exigir resultados si la gente cobra,
pero si no les pagan yo no puedo exigir
periodismo. Yo creo que hay una mística
de laburo: querer hacer cosas, meterle
pata, querer escribir algo que sea más
polenta, querer sacar un mejor dato.
Existe eso. Me parece que hay un orgullo
profesional y unas ganas de contar cosas
que valgan la pena. Si eso lo quemaste,
ya fuiste. Pero tampoco me la creo que
somos tipos las 24 horas del día conectados.
Tenés tus intereses, tus amores, tu
familia, lo que vos quieras. Y eso vale
mucho más que una nota. La vida personal
de uno vale mucho más que una nota.
A ver si también hablamos un poco más
de nosotros mismos, ¿no?.
P:
Gracias Ezequiel
E.F.M.: No, por favor, la pasé muy bien.
Texto: Rubén
Fernández Lisso - Fotos:
Efraín Dávila
9 de
agosto de 2004, Bar El Pétalo, Corrientes
y San Martín, Ciudad de Buenos Aires.